Los niños normalmente no nos hacen preguntas de forma directa. A veces les resultan difíciles expresar lo que quieren decir de lo que sienten dentro.

Muchas veces ellos no entienden exactamente lo que sienten y esto les confusa más todavía, y expresarlo es casi imposible.

Por suerte, nosotros podemos marcarles un cambio en la conducta. Como padres, conocemos a nuestros niños como nadie, y muchas veces reconocemos o adivinamos lo que nuestro niño quiere decir.

A pesar de todo es posible también que el niño se comporta diferente y no sabemos por que. Nos hacemos preguntas, como: ¿Por qué reacciona tan agresivo? O ¿Por qué es tan tímido? Notamos que las cosas no van fluidas como antes, o lo escuchamos de otras personas, de la profesora por ejemplo.

Estos casos refieren a problemas social-emocionales del niño, que pueden ser muy complejos.

Por ejemplo, vemos nuestro niño y notamos:

-Miedo

- Agresividad

- Timidez

- No tener amigos

- Problemas de la conducta

- Aislamiento

- Robar

- Tristeza

- Silencio

Siempre tenemos que hacernos preguntas, durante la educación a nuestros niños.

“¿Qué me quiere explicar? ¿Qué quiere decirme con este comportamiento?”

Si no podemos enterarnos de lo que le pasa a nuestro hijo, puede ser útil que busquemos ayuda profesional como la de un psicopedagogo.